
¿Por qué diseñamos nuestros calentadores para exteriores de manera que sean reemplazables?
Los calentadores para exteriores tienen que soportar condiciones muy difíciles: lluvia, viento y polvo. Para hacerles frente, diseñamos estos equipos según los estándares IP66. En términos sencillos, su carcasa está herméticamente sellada, de modo que ni siquiera un chorro de agua fuerte puede entrar en su interior.
Pero aquí está el problema: cuando se sella una carcasa de forma tan estricta, se convierte en algo similar a una tumba. Si el elemento calefactor se daña después de cinco años, intentar acceder al interior para repararlo se convierte en una verdadera pesadilla.
La lógica del “deslizamiento y reemplazo”
Decidimos hacer las cosas de otra manera. Eliminamos los elementos de sujeción permanentes y los cables internos complicados. En su lugar, utilizamos un sistema modular para los tubos infrarrojos. Si uno de los tubos se daña después de cinco años, no es necesario desmontar toda la carcasa ni preocuparse por los sellos impermeables. El elemento calefactor simplemente se coloca en su propio soporte. Basta con aflojar dos tornillos externos —del tipo que se mantienen fijos para no perderlos—, sacar el módulo defectuoso y colocar uno nuevo en su lugar. Es así de simple. No hay necesidad de lidiar con juntas de goma o preocuparse por posibles fugas debido a que se olvidó apretar algún tornillo.
Las ventajas y desventajas
Nada es gratuito. Este diseño hace que el equipo sea un poco más grande. Pero se trata de sacrificar unos pocos milímetros de espacio a cambio de la posibilidad de reparar el equipo en menos de diez minutos. Parece un buen trato.
También utilizamos conectores rápidos y fáciles de usar para la alimentación eléctrica. No hay necesidad de soldar ni de manipular cables mientras uno está en lo alto de una escalera. Lo único importante es asegurarse de que los conectores estén bien inseridos. Si están sueltos, la alta potencia puede causar arcos eléctricos, lo cual podría dañar la carcasa de plástico del equipo.
Evitando problemas de elevación
Seamos realistas: la mayoría de estos calentadores están fijados a techos altos o en soportes incómodos. Contratar a un técnico para que utilice una grúa solo para cambiar los cables de un calentador es un desperdicio de dinero. Nuestro sistema permite cambiar los componentes rápidamente, sin necesidad de esperar horas. Basta con sacar el módulo defectuoso, guardarlo en una caja y enviárnoslo para que lo reparemos, mientras su patio sigue caliente.