
Dejen de permitir que el frío arruine sus ganancias en el exterior
Operar un espacio al aire libre en invierno es, en esencia, una lucha contra el viento. Si alguna vez han intentado usar esos grandes calentadores de aire, saben lo difícil que es. En cuanto sopla el viento, todo ese calor valioso se disipa, dejando a los clientes temblando bajo sus abrigos.
Por eso, preferimos usar calentadores por infrarrojos montados en el techo. En lugar de tratar de calentar el aire —lo cual es inútil—, estos dispositivos emiten calor directamente sobre las personas. Es como estar bajo los rayos del sol en un día soleado.
Mantener los asientos ocupados
La realidad es que nadie quiere sentarse en una mesa si siente frío en los huesos. Cuando la gente tiene frío, terminan su comida rápidamente y se van. Pero cuando creas “zonas cálidas”, todo cambia. Los clientes se relajan, se quedan más tiempo y piden una segunda botella de vino o un postre que no habían planeado. Es un cambio sencillo, pero permite que su espacio al aire libre siga generando ingresos durante todo el año, en lugar de quedar vacío hasta mayo.
Elegir el equipo adecuado
Por lo general, utilizamos lámparas de onda corta o media. Las lámparas de onda corta son ideales para lugares donde hay corrientes de aire, ya que el calor llega casi al instante.
Pero hay que tener cuidado con dónde las coloca. Si están demasiado altas, el calor no llegará a la mesa. ¿Demasiado bajas? Los clientes sentirán como si estuvieran sentados debajo de una lámpara de calor. Se trata de encontrar el equilibrio perfecto.
Cosas a tener en cuenta
Antes de comprar varias unidades, revise su panel eléctrico. Estos calentadores consumen mucha energía. Si los conecta a cualquier toma, es posible que se apague el interruptor en medio del apogeo del tráfico los viernes por la noche. Necesitará un circuito dedicado para mantener todo funcionando correctamente.
También recuerde que los calentadores por infrarrojos funcionan como una linterna. Si hay algún obstáculo como columnas o paraguas grandes, habrá zonas frías. Siempre planificamos bien la disposición para asegurarnos de que el calor llegue a todos los lugares, así nadie quedará con frío solo porque está sentado detrás de algún obstáculo.
Y como estos dispositivos están en el exterior, estarán expuestos al polvo, la lluvia y la suciedad. Use carcасas resistentes a la humedad. Puede costar un poco más, pero evita que los elementos dañen las lámparas demasiado pronto.