
Dejen de luchar con las lámparas infrarrojas individuales
Seamos honestos: comprar lámparas infrarrojas individuales para el templado del vidrio suele ser una verdadera molestia. Se pasan horas arreglando los cables y tratando de alinear los reflectores. Al final, todavía quedan esos puntos fríos que arruinan todo el proceso.
Es un trabajo tedioso.
Por eso dejamos de vender solo componentes y comenzamos a fabricar módulos de calefacción completos y curvados. Piénsenlo como un reemplazo directo para su línea de producción. No hay necesidad de hacer ajustes.
¿Qué realmente ocurre detrás de escena?
Una lámpara por sí sola es solo una fuente de calor. Pero un módulo… eso ya es algo completamente diferente. Tomamos esos tubos de cuarzo y los colocamos en marcos pre-curvados que siguen exactamente el arco del transporte del vidrio.
¿Por qué eso es importante? Porque así el calor afecta uniformemente al vidrio. Sin necesidad de adivinar.
Utilizamos luz infrarroja de onda corta, ya que llega rápidamente al vidrio. Penetra rápidamente en el material, lo que significa que el vidrio pasa menos tiempo en la zona de calentamiento. Podemos ajustar estos módulos según el espesor del vidrio y la velocidad de movimiento de la línea de producción.
Un consejo: puede optar por módulos de alta potencia, pero tenga en cuenta que cuanto más caliente esté el sistema, más trabajo tendrá el sistema de enfriamiento para evitar que el marco se deforme.
Ahórrese problemas a su equipo
Conectar docenas de lámparas manualmente es una pérdida de tiempo. Nuestros módulos ya vienen conectados y probados antes de salir de nuestra fábrica. Solo tiene que conectar el módulo a la red eléctrica y listo.
Además, nosotros nos encargamos de la precisión. Alineamos las lámparas con los reflectores con una precisión de milímetros. Si intenta hacerlo manualmente, es fácil cometer errores. Ese pequeño error causa rayas en el vidrio, y eso suele ser motivo de daños durante el proceso de enfriamiento.
La verdad sobre costos y configuración
El hecho es que estos sistemas simplifican enormemente todo el proceso. Si un módulo falla, se puede reemplazar en minutos. No hay necesidad de pasar toda la jornada reemplazando lámparas una por una.
Por supuesto, hay un costo adicional. Un módulo cuesta más que un conjunto de lámparas sueltas. Pero recuperará ese dinero rápidamente gracias a menos tiempos de inactividad y menos horas de mantenimiento.
Asegúrese de que sus paneles eléctricos puedan soportar la corriente total de los módulos integrados antes de proceder.